Creación de currículo centrado en la problematización en el aprendizaje

El proceso de enseñanza para facilitar aprendizajes requiere de planificación de unidades temáticas o curriculares. Estas consisten de un conjunto de lecciones que incluyen actividades que permitan alcanzar unos objetivos de aprendizaje. Los educadores debemos crear unidades curriculares auténticas en las cuales las actividades sean apropiadas y relevantes para el estudiante, de forma que le permita relacionar conocimiento previo con lo nuevo, que le despierte necesidad de aprender y que le facilite cambios de estados en la manera de pensar, sentir y actuar. Estas unidades curriculares auténticas facilitan el aprendizaje significativo que ocurre cuando lo que se aprende sirve, se utiliza, y es valorado por el estudiante como algo primordial.

Para Velázquez Rivera y Figarella García (2018), la creación de currículo auténtico que permite construir conocimiento significativo se promueve por medio de la problematización en el aprendizaje. La problematización evoca una construcción de conocimiento más duradera ya que invita a los estudiantes a que, por medio de problemas proyectos y servicios, aprendan de forma más natural. La vida está llena de problemas por resolver, de proyectos por hacer y de servicios que prestar, que pueden servir de contexto para la creación de unidades curriculares que faciliten el aprendizaje significativo, ya que lo que se aprende se aplica a la realidad que vive el estudiante. El cambio climático es parte de la realidad de nuestros estudiantes. De ahí, la oportunidad de usarlo como contexto en nuestras unidades curriculares.

En la problematización se combinan elementos medulares de las estrategias de Aprendizaje Basado en Problemas, Aprendizaje Basado en Proyectos y Aprendizaje Basado en Servicio las cuales han demostrado ser efectivas para promover la construcción de conocimientos que resulta en el desarrollo de competencias. Una competencia es un aprendizaje en el cual se integran conceptos, procesos o destrezas y actitudes o disposiciones. Más allá de aprender conceptos aislados, por medio de la problematización se facilita el desarrollo de destrezas y de actitudes de forma integrada.

En el aprendizaje tradicional primero se aprenden los contenidos de las materias bajo estudio, se desarrollan competencias, para luego aplicarlo al investigar posibles soluciones a un problema, o al realizar un proyecto o al presentar algún servicio a la comunidad. En la problematización esto se invierte, se parte de la urgencia de atender un problema, de crear un proyecto y de prestar un servicio para despertar necesidad por aprender el contenido de la materia bajo estudio. Para entonces, establecida esa necesidad, se aprende y se desarrollan las competencias que serán aplicadas finalmente al presentar posibles soluciones al problema, desarrollar el proyecto y prestar el servicio que se les requirió al inicio de la unidad curricular. Como parte de este proceso, el estudiante desempeña un rol en el cual se combinan disciplinas relacionadas con el tema de estudio de la unidad, lo que le permite proyectarse al mundo del trabajo.

Los maestros tienen mucha responsabilidad en el desarrollo y construcción de los conocimientos de sus estudiantes (Genç,2013). Los maestros del nivel elemental brindan a los niños su primera educación formal, lo que constituirá la base para el aprendizaje en niveles superiores. Basado en esto, la educación en torno al cambio climático es también necesaria para los maestros en formación, de forma tal que ellos puedan educar a sus estudiantes en torno a este tema. Para promover el aprendizaje acerca del cambio climático, y de estilos de vida que abonen al logro de los ODS, futuros maestros de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico participaron de los proyectos Al MAR, MISIÓN PLANETA y AGUA VIDA.  La finalidad es que aprendieran de estos temas a la vez de cómo enseñar los mismo centrados en la problematización en el aprendizaje. 

La problematización en el aprendizaje se facilita por medio de la planificación a largo plazo, la cual consiste de un conjunto de lecciones que siguen una estructura o pasos. Los tres proyectos que aquí se presentan, se desarrollaron siguiendo esa estructura. En la Figura #1 se presenta la estructura de la problematización, luego de ella se describe cada aspecto de ella o sus pasos. 

Figura 1: Estructura o pasos de un currículo centrado en la problematización en el aprendizaje (Velázquez Rivera & Figarella García, 2018)

De acuerdo con la estructura establecida por Velázquez Rivera y Figarella García (2018), una unidad centrada en la problematización del aprendizaje se inicia con la presentación de la situación motivadora. Por medio de ella se espera que se faciliten conflictos cognitivos que despierten en los estudiantes la necesidad de aprender del contenido de la materia bajo estudio, pero en el contexto del problema, proyecto y servicio solicitado. Por ejemplo, en el Proyecto Al MAR, el tema de la unidad de la clase de ciencias de estudiantes del nivel elemental fue ecosistemas marinos, mientras que el de los estudiantes universitarios, futuros maestros, fue cómo facilitar el aprendizaje de las ciencias biológicas. 

Para despertar necesidad de aprender de estos temas en los estudiantes del nivel elemental y en futuros maestros, en la situación motivadora y por medio de una presentación digital, se mostraron titulares de noticias de cómo los arrecifes se estaban blanqueando, cómo el nivel del mar está subiendo, cómo están disminuyendo grandemente las poblaciones de diferentes especies de los ecosistemas marinos, entre otros aspectos. Esto generó  una discusión en torno a cuál puede ser la causa de estos problemas, siendo el cambio climático como una de las posibles causas. Por medio de la presentación, se les indicó que diversas organizaciones están estudiando este problema, entre ellas la Sociedad de Ambiente Marino de PR (SAM). SAM necesitaba la colaboración de diferentes sectores de la comunidad para estudiar estas situaciones y que los invitaba a participar del Proyecto Al MAR-Para aprender, educar y restaurar el ambiente marino, y que como parte del proyecto  los estudiantes del nivel elemental debían desempeñar el rol de ambientalistas marinos, mientras que los futuros maestros como educadores de ambientalistas marinos.  Como producto de aprendizaje del Proyecto Al MAR se señaló que era necesaria su aportación para concienciar a la comunidad escolar y en general en torno al cambio climático y cómo afecta  los ecosistemas marinos. Para ello debería crear materiales educativos que serían presentados a la comunidad y donados a SAM. Finalmente, se les preguntó si deseaban colaborar con SAM y participar del Proyecto Al MAR. Con esto concluyó la situación motivadora.

Por medio del pasado ejemplo se observa cómo, en la situación motivadora, partiendo de un problema real (impacto a los ecosistemas marinos), se despierta la necesidad de aprender del tema curricular para el nivel (ecosistemas y ciencias biológicas). Para ello se les presentaron datos reales del problema y una entidad o agencia real les pidió colaborar con ellos. Como parte de esa colaboración, debían desempeñar un rol y presentar un producto final (proyecto-crear materiales educativos), para concienciar en torno al problema a la comunidad (servicio). En resumen, en la situación motivadora se presenta el problema, el proyecto y el servicio, el rol y el producto de aprendizaje que servirán de contexto para aprender lo necesario en la unidad curricular, y así colaborar con alguna entidad o agencia (SAM). La presentación de la situación motivadora es el primer paso de una unidad centrada en la problematización en el aprendizaje (Ver tabla 1).

Siguiendo con el ejemplo del Proyecto Al MAR, una vez los estudiantes expresaron su interés en participar de él, y de indicar emociones al momento, se les pidió clarificar con quién estarían colaborando. Se discutieron preguntas tales como: ¿Con cuál proyecto estaremos colaborando? ¿Quién nos pide apoyo? ¿Qué rol estaremos desempeñando? ¿Qué hace un ambientalista marino? ¿Qué es un ecosistema marino? ¿Que es un ecosistema?, ¿Cómo concienciamos a otros de este tema? entre otras. Por medio de un contrainterrogatorio la maestra provocó en los estudiantes del nivel elemental la necesidad de aprender del tema de ecosistemas, y la de los futuros maestros, la necesidad de aprender acerca de cómo facilitar aprendizajes de las ciencias biológicas (todo en el contexto de los marinos). Luego se invitó a los estudiantes a completar una tabla individual en la que identificaban, qué saben, qué necesitan aprender y cómo desean aprender para poder desempeñar su rol dentro del Proyecto Al MAR. La tabla KWH fue discutida en plenaria, lo que facilitó crear una nueva para todo el salón a base del insumo de las respuestas de los estudiantes. Lo que ocurrió luego de la situación motivadora constituye clarificación del problema, segundo paso en la estructura de una unidad centrada en la problematización del aprendizaje (Ver figura 1).

Como parte del tercer paso de la problematización y por medio de una nueva discusión, se invitó a los estudiantes a redactar sus preguntas de investigación en el proyecto. La pregunta problema, redactada juntos con la ayuda de la maestra, fue: ¿Cómo el cambio climático afecta los ecosistemas con énfasis en las especies marinas y cómo podemos minimizarlo teniendo estilos de vida más sostenibles? De esta pregunta surgieron otras  necesarias: ¿Qué es un ecosistema y qué interacciones ocurren en ellos? ¿Cómo están siendo impactados los ecosistemas marinos? ¿Cuáles son las causas y consecuencias del cambio climático y cómo las podemos minimizar? ¿Qué es sostenibilidad y cómo podemos tener estilos de vida más sostenibles?  De estas preguntas se generó un torbellino de respuestas con el fin de despertar y descubrir conocimientos previos en los estudiantes. Ahora sé procedió a establecer un procedimiento para aprender a base de lo mencionado en la columna de cómo aprenderé, realizada en el segundo paso de la problematización. Según se observa, en el tercer paso de la problematización se establecen las preguntas de investigación y se genera un torbellino de posibles soluciones. Luego se estableció el procedimiento a seguir para aprender e investigar, siendo este el cuarto paso.

Con este contexto, se comienza a implantar el procedimiento a seguir para aprender de ecosistemas en los estudiantes del nivel elemental y de cómo facilitar el aprendizaje de las ciencias biológicas en los futuros maestros.  Este proceso incluyó actividades medulares como charlas y talleres con expertos en los temas bajo estudio, investigaciones en internet de especies marinas y viajes de campo, entre otras. Esto ocurrió, durante varios meses, integrado a las lecciones, y los debidos assessment, de las maestras en torno a los ecosistemas y las interacciones en ellos o de cómo facilitar el aprendizaje de las ciencias, según fuera el caso (estudiantes del nivel elemental o futuros maestros). Por medio de estas actividades se facilitó el desarrollo de las competencias y el aprendizaje de los contenidos bajo estudio. Esto constituyó la implantación del procedimiento a seguir y de las actividades de aprendizaje, quinto paso de problematizar.

Ahora, los estudiantes estuvieron listos para desempeñar su rol y crear el producto de aprendizaje solicitado. Crearon infografías y otros materiales educativos, que fueron presentados a la comunidad escolar y en general, en la actividad de Clausura de Proyecto Al MAR, recibiendo la retrocomunicación de la audiencia con representantes de SAM. Así ocurrió el sexto y sétimo paso de la estructura para problematizar, creación del producto final (identificación de posibles soluciones al problema y creación del proyecto) y presentación del mismo (servicio comunitario). En esta actividad, se llevó a cabo una celebración de logros y se reconoció la labor de todos los participantes.Con esto concluye la estructura de una unidad centrada en la problematización en el aprendizaje.

La función del maestro, en la planificación e implantación de una unidad centrada en la problematización del aprendizaje, es fundamental. Además de planificar que las lecciones de la unidad provean para la estructura establecida, debe planificar cómo desempeñarse como:

  • cuestionador (para provocar continuamente la necesidad de aprender).
  • mentor (servir de modelo e integrar expertos que sirvan de modelos de cómo aprender al investigar y de cómo manejar la incertidumbre, pues no es un aprendizaje tan lineal como en las unidades tradicionales).
  • entrenador (al retar y motivar contínuamente a sus estudiantes a desempeñar su rol con los más altos estándares, y al velar por la calidad de los productos de aprendizaje creados).
  • orquestador (al seleccionar e integrar múltiples experiencias, personas, recursos y procesos para provocar los aprendizajes y el desarrollo de las competencias deseadas).
  • evaluador (al recopilar y analizar datos del aprendizaje estudiantil y de los procesos ocurridos antes, durante y después de la implantación de la unidad curricular).

La  planificación que se lleve a cabo de la unidad centrada en la problematización puede predecir su éxito para facilitar el aprendizaje significativo de los estudiantes. En el caso de esta guía, se presenta cómo por medio Al MAR, MISION PLANETA y AGUA VIVA, centrados en la problematización, se facilitó el aprendizaje significativo en el contexto de los ODS y del cambio climático. Como parte de la guía se describe cada uno de los tres proyectos y cómo fue desarrollado a base de la estructura para facilitar la problematización en el aprendizaje.

 Referencias: 

González Robles, A., Figarella García, F., & Soto Sonera, J. (2016). Aprendizaje basado en 

problemas para desarrollar alfabetización crítica y competencias ciudadanas en el nivel elemental. Actualidades Investigativas en Educación, 16 (3). https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/aie/issue/view/2223

 Soto Sonera, J., Figarella García, F., y González Robles, A. (2014). El desarrollo de participación ciudadana en niños de tercer grado: la experiencia de Aprendizaje Basado en Problemas. Memoria Congreso Iberoamericano de Ciencia Tecnología, Innovación y Educación.  ISBN 978- 84-7666-210-6   Artículo 293

Velázquez Rivera, L. M., Clark Mora, L., y Quiñonez Perez, I. R. (2020). La Problematización: 

Herramienta para facilitar el aprendizaje auténtico de las ciencias en el nivel elemental. International Journal of New Education, (6). 63-81. https://doi.org/10.24310/IJNE3.2.2020.10267    (Nota: ver artículo correcto en PDF o HTML)  

Velázquez Rivera, L. M., y Figarella García, F. (2018). La Problematización del aprendizaje: Tres estrategias para la creación de un currículo auténtico (Revised ed). San Juan, PR: CoopERA. ISBN:13:978-1725856363.

Velázquez Rivera, L. M., Figarella García, F., y Clark Mora, L. (2016). La aventura del currículo auténtico: Posibilidades y éxitos de la problematización en el aprendizaje. San Juan, PR: CoopERA. ISBN: 13: 9781523950409.

Velázquez Rivera, L. M., y Quiñonez Pérez, I. R. (2023). Pre-service teacher’s meaningful science learning: A collaborative project between a college of education and elementary school. Journal of College Science Teaching, 52 (3), 26-31. https://www.nsta.org/journal-college-science-teaching/journal-college-science-teaching-januaryfebruary-2023/preservice

Velázquez Rivera, L. M., Quiñones Pérez, I. R., Rosado Olivieri, W. Y., y López León, R. (2022). Integración de las ciencias y la música para conservar el ambiente por medio del pensamiento computacional. International Journal of New Education, (10), 173–196. https://doi.org/10.24310/IJNE.10.2022.14689