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Una de las herramientas de enseñanza más poderosas que vas a usar
son tus pensamientos. Ellos van a ser la clave de tu éxito ese
primer día. Piensa en las buenas cualidades que posee como persona,
las destrezas, habilidades y las razones que te hicieron tomar la
decisión de ser maestro. Un buen ejercicio para practicar
esto es escribir en un papel todas las buenas cualidades que posees
como individuo, como por ejemplo: innovador y dinámico, te gusta
hacer cosas nuevas y diferentes constantemente usando la tecnología
para enseñar y escribir ejemplos de situaciones en las que has
puesto en práctica esa cualidad.
La seguridad y confianza en sus propias capacidades es una joya
preciosa que no se puede negociar ni ceder ante ninguna
circunstancia que suceda a tu alrededor. En el ambiente escolar no
van a faltar los compañeros que van hacer criticas ¨constructivas¨
de tu filosofía educativa, método de dar las clases y hacer los
planes, que te sientes muy seguro y que crees que los sabes todo
(ellos te perciben así) consejos para tener al director comiendo de
la mano, etc. Escucha y adopta para ti las cosas que te van ayudar a
crecer, madurar y mejorar tu labor como maestro, lo demás deposítalo
en el archivo trece (se depositan los desperdicios) Invertir
energía, tiempo y esfuerzo en impresionar o complacer a los
compañeros, director y padres de lo bueno que eres como maestro,
produce cansancio, agotamiento emocional. El maestro nuevo que
tiende hacer esto desarrolla una falsa identidad, deseo continúo e
insaciable de aprobación ya sea de otros compañeros, del director o
de los padres y total dependencia de los que la otorgan. Como
consecuencia proyectan inseguridad, ansiedad y temor. En el
transcurso del año escolar te darás cuenta que es misión imposible
tener a todos contentos.
Lo más importante es que hayas logrado el objetivo que te trazaste
para ese día o esa semana y que los estudiantes hayan aprehendido lo
que les enseñaste y aplicarlo a su entorno social.
Para aumentar o mantener la dosis de
seguridad, confianza, y autoestima como individuo y como maestro el
ejercicio del espejo da resultado si se practica con la regularidad
que se requiere. El ejercicio consiste en decir todo tipo de
comentarios agradables, tiernos, valorativos hacia tu persona, que
eres el más importante por lo menos tres veces en semana. Lo ideal
seria que lo hicieras a diario. ¿Porqué tan frecuente? ¿Cómo se
supone que lo voy hacer si apenas tengo tiempo para respirar? Fácil,
lo puedes hacer mientras te bañas, colocas un espejo pequeño, en el
que puedas ver tu rostro y comienzas el ejercicio, por lo menos
5-10 minutos. Este tiempo no es malgastado sino invertido para
enriquecerte, fortalecerte y mantener tu nivel de desarrollo
personal en óptimas condiciones.
En relación a la preparación diaria
o semanal del maestro, la planificación es la pieza clave del
rompecabezas educativo. Es en esta etapa de nuestra preparación que
nos damos cuenta de las áreas, temas, ideas y recursos que no
dominamos o desconocemos. Es natural que esto pase, no lo sabemos
todo, pero antes de ser maestros fuimos y somos estudiantes. El
reconocimiento, sirve como agente motivador para el aprendizaje.
El maestro tiene que estar en la continua búsqueda no solo de
conocimiento para desarrollar sus clases sino para actualizarse en
relación a las nuevas tendencias en la Educación, enmiendas a las
leyes, en especial las que cubres y sostienen el Programa de
Educación Especial, que está en constante cambio, adoptar nuevas
ideas para preparar materiales, ejemplos de diferentes formatos de
planes, conocer proyectos que los estudiantes participan, concursos
que puede participar la escuela, talleres de educación continua,
etc.
Dinorah Meléndez
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