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Cuando se llega nuevo a un escenario de trabajo, una de las primeras
cosas que se recomienda hacer es familiarizarse con ese escenario.
Las escuelas son organizaciones complejas que pertenecen a un mismo
sistema educativo, lo cual las hace compartir ciertas
características, y a la misma vez cada una tiene su propia cultura
desarrollada de forma histórica por los actores que la componen. Se
recomienda que el maestro nuevo conozca a su escuela, incluyendo
aspectos como:
a) La comunidad en la cual está insertada la escuela: Cuál es la
geografía del lugar, qué recursos existen, qué problemas hay, que
tipo de comunidad es. Puedes obtener datos censales para conocer las
particularidades de la comunidad de la cual provienen tus
estudiantes.
b) El lugar físico de la escuela: el edificio, con los salones,
oficinas, los baños, enfermería, biblioteca, el patio, comedor, etc.
y sus alrededores. Idea: trazarse un mapa (mental o en papel) de la
escuela y la comunidad. Recorre toda la escuela e internaliza el
territorio en tu mente.
c) Tu salón: Si se te asigna un salón, piensa en que formas puedes
arreglarlo para que tus estudiantes se sientan cómodos. Organiza tu
escritorio y tus materiales. ¿Qué materiales tienes disponible y
cuáles necesitas? Asegura que tu salón siempre esté limpio y
bastante organizado, ya que esto envía un mensaje a los estudiantes
en cuanto a la importancia de tener un espacio de trabajo adecuado.
d) La cultura de la escuela es la forma en que la gente se
interrelaciona, su visión de sí mismos, de lo que es importante. Es
una escuela que lleva mucho tiempo, o es una escuela que ha sufrido
cambios recientes? Recuerda que cuando una escuela lleva mucho
tiempo con un mismo director y facultad, su cultura probablemente
sea más sólida. Cuál es el estilo de liderato del director, es
directivo, es participativo? ¿Cómo es el equipo de trabajo al cual
te vas a integrar? ¿Tienen tiempo para conocerse, trabajar juntos,
reflexionar y aprender unos de otros?
Se paciente contigo mismo y con los demás. Somos humanos y todos
tenemos derecho a equivocarnos, siempre que se actúe de la mejor
intención. Es importante reconocer nuestros errores y aprender de
ellos. A veces los resultados no se ven de inmediato, o tan rápido
como quisiéramos, se tardan un poco y hay que darles tiempo sin
perderlos de vista.
Conoce a los maestros compañeros de tu escuela. Aprende de ellos,
cómo hacen las cosas. Si encuentras un maestro que sea modelo,
trata de establecer colaboración con el para hacer proyectos juntos.
Sandra Macksoud López
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