Introducción
Universidad de Puerto Rico
Colección Sellés
Biblioteca Gerardo Sellés Solá
Nuevos retos
Personal
Directores(as) de la Biblioteca Gerardo Sellés Solá
desde sus inicios hasta el presente
Personal*
Entrelazar
hilos de historia es una experiencia única. Cada evento se divide en
múltiples eventos y la historia no termina. Por el contrario sigue
entrelazándose creando más historias. En el caso de la Biblioteca Gerardo
Sellés Solá los trazos de historia brotan de las mentes de todos aquellos
que de alguna manera han sido parte de su trayectoria. Son testigos
fieles de su evolución sus usuarios, empleados y administradores
universitarios los que han escrito las páginas de su historia. Los
apuntes históricos que se presentan han sido recopilados de informes de
los distintos decanos del Colegio de Pedagogía, ahora Facultad de
Educación, artículos de revistas y periódicos de la época, de folletos, de
fotos y del recuerdo de aquellos que fueron parte de lo que hoy conocemos
como la Biblioteca Gerardo Sellés Solá. El énfasis mayor de este
documento está dirigido a los años de gestación y desarrollo de la
colección, es decir los años 1946 al 1960. Es por esta razón que hemos
sido sumamente rigurosos y detallistas con los eventos y fechas de estos
años.
Las décadas
de los años 70, 80, y 90 son parte de la continuidad del desarrollo de la
colección. Estos años definieron y establecieron las pautas de lo que hoy
tenemos en la biblioteca. Son el producto del quehacer educativo
universitario de Puerto Rico. Además, reflejan las tendencias pedagógicas
y su evolución. En el presente documento se recogen algunos eventos
importantes de cada década, para dar una visión panorámica de cada una de
ellas. Reconocemos que hubo grandes aportaciones durante el transcurso de
todos estos años.
Ha
sido una experiencia enaltecedora unir pieza a pieza de este legado y
construir lo que aquí se recoge. Cualquier omisión, ha sido involuntaria,
o por no tener las fuentes que confirmen los datos. De todas maneras,
este primer documento es una invitación a todas aquellas personas que
tienen que aportar a esta historia a que nos ayuden a documentar una
publicación ampliada de la historia de la Biblioteca Gerardo Sellés Solá
en un futuro cercano.
De
estos hilos de historia hoy recogemos algunos datos para compartir en la
celebración de los cien años de la Facultad de Educación.

Universidad de Puerto Rico
Un
hecho que se encuentra documentado en la historia de la educación en
Puerto Rico es la creación de la Universidad de Puerto Rico. Su evolución
se remonta a la historia del magisterio puertorriqueño del siglo XIX. El
1ro de octubre del año 1900 se inaugura la Escuela Industrial en Fajardo.
Este es el comienzo de lo que más tarde en 1901, en el municipio de Río
Piedras, en los terrenos que pertenecieron a la American Fruit Company,
sería la Escuela Normal Insular, y que eventualmente se convertiría en la
Universidad. El 12 de marzo de 1903 se funda la Universidad de Puerto
Rico, y la Escuela Normal pasa a ser el Departamento Normal, único en
función al fundarse la Universidad.
Como parte de esta historia nace también el deseo de crear una
biblioteca. Fue el sentimiento colectivo de un grupo de empleados
universitarios, por el fallecimiento de uno de los profesores más queridos
que emerge esta idea.

Colección Sellés
El
día 2 de enero de 1946 fallece Don Gerardo Sellés Solá, una de las figuras
más prominentes en el campo de la educación en Puerto Rico en este siglo.
A esos efectos la Junta de Directores de la Asociación de Maestros de
Puerto Rico presenta en su resolución del 3 de enero de 1946 el siguiente
Por tanto: “Resuélvase por la Junta de Directores de la Asociación de
Maestros de Puerto Rico: en la sección 4ta - Cooperar con el Colegio de
Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico en su proyecto para dotar al
colegio de una biblioteca profesional en la Oficina que él ocupaba, en
memoria del distinguido pedagogo y hombre público." Esta resolución fue
el génesis de lo que hoy se conoce como la Biblioteca Gerardo Sellés Solá
adscrita al Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Puerto Rico.
Más de cincuenta años han transcurrido desde que la colección de libros de
Don Gerardo Sellés Solá fue donada a la Facultad de Pedagogía como se le
conocía entonces. Hoy deseamos compartir con las futuras generaciones
algunos datos históricos de esta biblioteca que lleva el nombre del
insigne educador puertorriqueño.
La
figura de Don Gerardo Sellés Solá está íntimamente relacionada a la
trayectoria histórica de la Facultad de Educación, antes Facultad de
Pedagogía.
Para los años 1931 al 1946 Don Gerardo Sellés Solá pertenecía a la
Facultad de Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico. Se desempeñó como
Decano Interino en 1933 y en 1935. Además, en el año 1937 fue Director de
la Escuela de Verano. Dedicó gran parte de su tiempo a la investigación.
En el año 1943 publicó su obra Lecturas históricas de la educación en
Puerto Rico. También colaboró con Juan J. Osuna en su obra La
educación en Puerto Rico.
Don Gerardo Sellés Solá se distinguió también como líder profesional.
Para los años 1920 al 1931 presidió la Asociación de Maestros de Puerto
Rico. Luego de su muerte ocurrida el 2 de enero de 1946, su colección fue
donada a la Facultad de Pedagogía y se crea la Colección Gerardo Sellés
Solá. La colección consistía originalmente de documentos, libros y
folletos relacionados con la educación en Puerto Rico. Entre los
documentos se encontraban muchos originales, pero la mayor parte eran
copias a máquina de las Actas de las Comisiones de Instrucción Pública del
Siglo XIX de los originales que se encontraban en archivos municipales y
privados de casi todos los pueblos de la isla. El 22 de noviembre de 1961
el doctor Augusto Bobonis, Decano del Colegio de Pedagogía, le indica al
doctor John R. Ashton, Director Interino de la Biblioteca General de la
Universidad de Puerto Rico depositar en la Colección Puertorriqueña parte
de los documentos que pertenecieron a Don Gerardo Sellés Solá. Estos
documentos se encuentran en la Colección Puertorriqueña del Sistema de
Bibliotecas. Los libros en su mayoría eran textos que se utilizaron en
nuestras escuelas durante el régimen español y durante los primeros años
de la dominación americana. Entre éstos se encontraban algunos escritos
por educadores puertorriqueños.
En
la historia de la Biblioteca Gerardo Sellés Solá se hace mención de esta
colección de libros, los cuales dieron origen a la colección. Luego de un
análisis exhaustivo, de documentos de la época e informes de la Facultad
de Educación, encontramos la descripción más exacta de lo que en sus
comienzos era el material y recursos que pertenecieron al educador. Esta
descripción es tomada de un artículo publicado por la Sra. María A.
Valldejuli, quien dirigió la colección desde sus comienzos. Nos indica en
su escrito que “el número de libros asciende a más de 500. Entre éstos
hay ejemplares muy raros y valiosos… De éstos últimos deseo mencionar
unos pocos de los que sin duda alguna acompañaron a Don Gerardo cuando
niño… Ortografía, por Enrique Huyke, Elementos de cosmografía y
geografía particular de la Isla de Puerto Rico por Felipe Janer y
Soler, 1883; Cartilla de higiene, por Francisco del Valle Atiles,
1886; Elementos de aritmética, por don Julián Monclova, 1883, y
Nociones de historia de España para los niños, por Don Isidro Colón y
Colón, 1898.” Parte de estos libros se encuentran hoy en la Biblioteca
Gerardo Sellés Solá en una colección de libros raros. En esta colección
hay otros libros que pertenecieron a Don Gerardo, como por ejemplo,
Exhortaciones por el doctor José Padín. El libro fue publicado en
1933 por La Revista Escolar de Puerto Rico, y recoge discursos del autor
en asambleas de maestros y ejercicios de graduación entre los años 1930 al
1932. El ejemplar está dedicado a Don Gerardo Sellés Solá, firmado por el
autor. También forman parte de esta colección el libro Alturas
paralelas, de María Cadilla de Martínez de 1941. El libro está
dedicado al insigne educador y a su esposa. Otro recurso que merece
destacarse es Puerto Rico en el bolsillo, de Narciso Varona
Suárez. Este recurso aparte de estar dedicado y firmado por el autor,
tiene un prólogo escrito por Don Gerardo, quien fue discípulo del autor.
Como dato histórico en la gestación de la biblioteca hay que señalar la
aportación del Sr. Federico Maura, Registrador (desde el 1ro de septiembre
de 1922 al 30 de junio de 1946). Fue por su iniciativa que se decide
recaudar fondos para “fundar una biblioteca de Pedagogía y de esta manera
recordar el nombre del ilustre pedagogo en forma perdurable.” Los
documentos de la época así lo evidencian y lo indicó la Sra. María A.
Valldejuli Duprey, que el Sr. Maura “no ha descansado hasta ver la idea
convertida en realidad.”
En
una emotiva carta del 3 de enero de 1946 enviada por el señor. Federico
Maura al Sr. Luis Muñiz Souffront, Presidente de la Asociación de
Maestros, “que ante la pena de la muerte de Don Gerardo Sellés Solá
sugiere que en la Universidad de Puerto Rico se establezca una biblioteca
a la memoria del educador”. Al principio se sugirió “donar una obra útil
para todos los estudiantes de la Facultad de Pedagogía.” Indica el Sr.
Maura en su carta que “la idea fue acogida con agrado y hubo quien sugirió
que en la Universidad se estableciera la Biblioteca Sellés para la
Facultad de Pedagogía en memoria perpetua del buen amigo.” Continúa el
Sr. Maura diciendo que “la obra que regale esta oficina”, refiriéndose al
Registrador, “será la primera piedra para esta biblioteca…” J. F. Maura
(comunicación personal, 3 de enero de 1946). El motivo de esta carta fue
solicitar el apoyo económico. La idea fue acogida con beneplácito por
todos los presentes en una reunión en su oficina, y se consideró que sería
mejor fundar una biblioteca. Luego de transcurrido el tiempo prudente
para la ubicación, localización y organización de recursos bibliográficos,
la Colección Sellés comenzó a prestar servicios bibliotecarios el 20 de
noviembre de 1947.
Para albergar
la colección se preparó un salón biblioteca en el segundo piso del
edificio Hostos en la Universidad. Allí ocupó un sitial de honor un
retrato al óleo de Don Gerardo Sellés Solá donado por la Facultad de
Pedagogía, obra del pintor español Esteban Vicente. Esta iniciativa de
comisionar un retrato al óleo de Don Gerardo Sellés Solá surge de la
Facultad de Pedagogía en reunión homenaje a su memoria. Correspondió el
encargo de la Universidad para pintar el retrato del educador a Esteban
Vicente, quien residió en Puerto Rico con su esposa, la escritora
puertorriqueña María Teresa Babín, entre los años 1946 al 1947. El pintor
también realizó un retrato de Antonio S. Pedreira que pertenece a la
colección del Ateneo Puertorriqueño.
Esteban Vicente es uno de los artistas españoles más sobresalientes de
este siglo. En su juventud perteneció a la vanguardia en España, y
posteriormente, en Estados Unidos, formó parte de la célebre Escuela de
Nueva York, donde su obra estuvo representada en las mejores colecciones
públicas y privadas americanas. De su obra, y de su estadía en la isla,
la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras posee el retrato de
Don Gerardo Sellés Solá, el cual se encuentra en la biblioteca designada
con el nombre del educador.
El 23 de julio
de 1947 se lleva a cabo el acto de entrega del retrato de Don Gerardo
Sellés Solá al Colegio de Pedagogía. Con este acto la Facultad de
Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico da cumplimiento a su acuerdo
previo de donar a la Colección Gerardo Sellés Solá un retrato al óleo del
distinguido pedagogo. La entrega del retrato estuvo a cargo de la
profesora Carmen Gómez Tejera, en representación de la Facultad de
Pedagogía, y lo recibió el doctor Pedro A. Cebollero, Decano del Colegio
de Pedagogía.
Luego de revisar documentos de la Facultad de Pedagogía, como se le
conocía en las pasadas décadas, se encontraron datos interesantes sobre
los servicios bibliotecarios de la colección y sobre todo del Comité de
Bibliotecas.
Es
para el año académico 1950-51 que el Dr. Oscar E. Porrata, Decano de la
Facultad de Pedagogía, presenta en su Informe Anual un inciso sobre la
Colección Gerardo Sellés Solá por primera vez. Se recoge en este informe
lo que es el inicio de la colección. Se indica que había un total de 800
libros al 31 de marzo de 1951. La colección recibía 39 revistas y
periódicos y 4 índices. Además se presenta un estado de cuenta, ya que la
colección tenía asignado un presupuesto de $1,200.00 anuales.
Como dato interesante se hace mención de los libros que ingresaron a la
colección, y se indica que este año se incluyeron 6 libros y folletos que
pertenecieron a Don Gerardo. No se indicó cuáles fueron los títulos de
esos recursos.
En
los años académicos subsiguientes se continúa informando sobre la cantidad
de libros que formaron parte de la colección. Para el año académico
1952-53, se indica que hubo un “ingreso de 351 libros en el registro de la
Colección Sellés. De este número 24 pertenecieron a la colección personal
de Don Gerardo Sellés, 3 a la biblioteca personal del Dr. Osuna, 167
fueron adquiridos por compra y 157 fueron donados por un amigo de la
colección.”
Se
indica que el total de libros en la colección es de 1,775 ejemplares.
Como dato informativo se dice que “el Departamento de Instrucción Pública
donó 119 libros de texto pero no han entrado en el registro de entrada.”
En
el año 1953-54 el informe del Decano de la Facultad , Dr. Oscar E. Porrata,
en las recomendaciones plantea presentar que hay que enriquecer la
"Biblioteca General con los últimos y mejores libros en el campo de la
pedagogía." Esta preocupación la vamos a ver a través del desarrollo de
la Facultad de Educación y de la Biblioteca, planteando desde sus inicios
una perspectiva de sistema.
Un
dato curioso es que para este mismo año en la lista oficial del Personal
Docente del Colegio de Pedagogía y Personal de Oficina no figura el nombre
de la bibliotecaria de la Colección Sellés. La señora Valldejuli poseía
una Maestría en Educación y otra en Ciencias Bibliotecarias de la
Universidad de Columbia en Nueva York.
Para el año
académico 1954-55 el Decano Oscar E. Porrata presenta en su informe el
renglón de "Servicios Bibliotecarios." En este señala como motivo de
preocupación "que la cantidad y calidad de los libros de pedagogía que hay
en la Biblioteca General es inadecuada. El Decano Porrata plantea: "A
esos fines de corregir esta situación, hemos revisado las listas de libros
valiosos de pedagogía escritos en los años 1949, 50, 51, 52, y 1953 que
aparecen publicados anualmente en la Revista de la Asociación Educativa
Nacional, edición de mayo, seleccionadas por el STAFF of the Education
Department of the Enoch Pratt Free Library y también la lista que prepara
Eleonor M. Witmer, Bibliotecaria del Colegio de Maestros de la Universidad
de Columbia, correspondiente a los años 1945-46 y 1947-48, para determinar
los que no tienen la Biblioteca General de la Universidad.”
Por primera vez se hace mención del Comité de Biblioteca este año, cuando
el Decano Porrata informa: "Por conducto del representante del Colegio de
Pedagogía en el Comité de Biblioteca hemos pedido más de 1,000 libros
nuevos de pedagogía.”
El
Decano Porrata, presenta en su informe anual de 1955-56 algunos asuntos
relacionados con los servicios bibliotecarios. Entre otras cosas indica
“libros, revistas y periódicos de la biblioteca de la Universidad
[refiriéndose a la Biblioteca General] no satisfacen las necesidades del
estudiantado de Pedagogía. Se recomienda acción urgente y efectiva por
parte del Comité de Biblioteca y del Bibliotecario General de la
Universidad a los fines de enriquecer la Biblioteca General de libros,
revistas y periódicos modernos y valiosos en el campo de la pedagogía.”
Se indicó además, de que “la Sra. Edna Belis de García y sus clases de
inglés auspiciaron las siguientes charlas: El uso de la biblioteca y Las
nuevas facilidades con que contamos.”
Para el año 1956-57 en el Informe de la Facultad de Pedagogía figura un
inciso como Informe de la Colección Sellés donde se señala que hasta el 22
de abril de 1957 había en existencia 2,861 libros. Indica el Dr. Porrata
que “como ya se agotaron los fondos de la Colección Sellés la Universidad
se ha hecho cargo del sostenimiento de la colección. Se le asignó la suma
de $1,200.00 para gastos.”
En
cuanto a espacio físico la Colección Sellés se ubicó en la oficina 208 del
Edificio Hostos. Reconociendo la necesidad de espacio para el desarrollo
de la colección y sus servicios, para el año académico 1957-58 se habla de
“construir un nuevo edificio para ubicar entre otros la Colección Sellés
adecuadamente y organizar su sala de lectura.”
Es
para el año 1959-60 que el Decano de la Facultad de Pedagogía, Augusto
Bobonis habla en su informe anual sobre el Comité de Biblioteca de la
Facultad. Indica sobre éste lo siguiente: “El Comité de Biblioteca fue
organizado con el propósito de cooperar con la Facultad en la selección de
los mejores libros de Pedagogía para ser comprados por la Biblioteca
General de la Universidad de Puerto Rico.”
Hay que indicar que aunque en la Facultad de Pedagogía existía la
Colección Sellés la facultad reconocía que era la Biblioteca General, como
se conocía anteriormente, la que tenía que adquirir la mayor cantidad de
libros en pedagogía. Y a esos efectos hacía recomendaciones y
planteamientos para lograr su cometido.
Para esta fecha el Comité de Biblioteca estaba muy activo. Entre sus
acuerdos estaba el de “dividir las áreas en que cada miembro del comité va
a trabajar cuando se trate de recomendar libros a comprar por la
Biblioteca General.” Este acuerdo es indicativo del nivel de
involucración de la Facultad de Pedagogía con la biblioteca como parte
integral del proceso de enseñanza aprendizaje.
En
esta misma trayectoria es para el año académico 1960-61 que el Doctor
Agusto Bobonis plantea la justificación para la organización de una
“biblioteca curricular.” A esos efectos plantea el Decano Bobonis: “La
Colección Sellés es la biblioteca de la Facultad de Pedagogía y es en la
actualidad, una sala de reserva que sirve a los profesores y a los
estudiantes. El núcleo principal de esta biblioteca consiste en valiosos
documentos, folletos, libros de texto, etc. relacionado con la educación
en Puerto Rico. Esta colección debe ampliarse y debe enriquecerse con
programas de estudios de diferentes países, con revistas profesionales y
con todos aquellos materiales que ayuden a que la misma sea un recurso más
efectivo tanto para los profesores como para los estudiantes. Creemos que
la Colección Sellés debe convertirse en una biblioteca curricular y en
laboratorio y así ayude mejor al logro de los objetivos del Colegio de
Pedagogía” (Colegio de Pedagogía, Informe Anual 1 de julio de 1960 al 30
de junio de 1961, página 71).
La
década del 60 es una de gestación de la que eventualmente será la
Biblioteca Gerardo Sellés Solá. El personal de la colección comienza a
hacer aportaciones en otras gestiones académicas. Se desprende de esas
gestiones la participación activa, como por ejemplo, se indica que se
“asesoró al personal de la Escuela Vilá Mayo sobre la manera de organizar
y administrar una biblioteca escolar.” Se indica además, la participación
del personal bibliotecario en “actividades de la feria del libro en
calidad de miembro del comité de publicidad.” Como parte de los servicios
a la comunidad extendida se indica que se “participó en el programa para
el mejoramiento de la Biblioteca de la Penitenciaría Estatal, como miembro
del Comité pro-biblioteca de la Penitenciaría.” Además se informan otras
gestiones realizadas en la colección que complementan la gestión
académica. Entre éstas, exhibiciones de libros y publicaciones nuevas
recibidas durante el año en ocasión de celebrarse la Semana de la
Biblioteca.
La
presencia de la biblioteca en la Facultad de Pedagogía es continua. A
esos efectos el Comité de Biblioteca Curricular que preside la Directora
de la Colección Sellés para esa fecha, la Sra. Carmen A. Balladares de
Sabater, desarrolla un programa de acción para enriquecer la Colección
Sellés con recursos pedagógicos mediante la petición de donativos de otras
universidades y ministerios de educación en Estados Unidos y
Latinoamérica. Como resultado de esta labor se comenzó a organizar la
biblioteca de material curricular por áreas de contenido y en orden
alfabético. Se organizó además el tarjetero correspondiente para este
material. Para el año académico 1962-63 la Colección Sellés contaba con
un total de 5,101 libros y 48 títulos de revistas.
Ante la necesidad de enriquecer la colección con recursos bibliográficos
en el área de Pedagogía, el Decano Agusto Bobonis señala en su Informe
Anual del año académico 1963-64, que “el Comité de Biblioteca está
preparando un plan de cinco años basado en las necesidades
bibliotecarias
del Colegio de Pedagogía.” El Comité de Biblioteca sometió el Plan
Quinquenal de recursos bibliotecarios para la Facultad de Pedagogía para
el periodo comprendido entre 1964-65 y 1968-69. Colaboraron los
profesores Ahmad Kamal, H. Ellis Plyler, Pablo Ortiz Cotto y Luis Nieves
Falcón. El informe fue sometido a la consideración de la directora de la
Biblioteca General.
Como resultado del informe del Comité de Biblioteca, la dirección de la
Biblioteca General asignó la cantidad de $5,160.00 a la Facultad de
Pedagogía para la adquisición de libros y revistas sugeridas por los
profesores. A su vez la Colección Sellés también continuaba creciendo en
términos de recursos bibliográficos. La demanda de servicios y espacio
para estudio también iba en aumento. Fue precisamente como resultado del
Plan Quinquenal de Recursos Bibliotecarios del Comité de Biblioteca que se
desarrolló el acervo bibliográfico en Pedagogía para la Biblioteca
General. Durante los años 1965 al 69 el Comité de Biblioteca, con la
cooperación de profesores de la facultad, hizo recomendaciones con
presupuesto asignado por la Biblioteca General.
En
la década de los 60 la Colección Sellés estaba ubicada en el segundo piso
del Edificio Osuna, que hoy alberga las facilidades de la Facultad de
Administración de Empresas. Allí permaneció hasta el año 1977. Como dato
histórico curioso, que tiene grandes repercusiones en la preservación y
conservación de los recursos bibliográficos, es la instalación del aire
acondicionado en la Colección Sellés como logro en el año académico
1966-67. Se indica además que se hizo más acogedor el ambiente para
estudiar. Las implicaciones de mantener los recursos bibliográficos en
condiciones propicias al desarrollo de hongos ha tenido efectos
devastadores en nuestras colecciones. También son muchos los recursos
bibliográficos que se han destruido por la acidez acelerada a causa de
condiciones ambientales.
La
demanda de servicios bibliotecarios y de espacio comenzó a sentirse con
mayor intensidad durante este período. Urgía reclutar y justificar plaza
de Bibliotecarios y Bibliotecarios Auxiliares. Además, se emplearon
estudiantes asistentes para ayudar en los trabajos clericales. Para el
año 1966-67 la Colección Sellés contaba con 11 estudiantes asistentes. De
éstos, 5 eran estudiantes bajo el Plan Johnson y 6 eran estudiantes
becados quienes trabajaban un total de 60 horas semanales.
Como parte de la gestión docente bibliotecaria se encuentran las clases de
instrucción al usuario y el personal bibliotecario ya había participado en
distintas instancias de esta experiencia. No obstante, también se dictan
conferencias sobre temas relevantes a la biblioteca. Un ejemplo de lo
anteriormente dicho lo es la conferencia dictada el 14 de noviembre de
1967 en el Centro de Adiestramiento y Supervisión de la Región de Humacao
a invitación de la Prof. Esther Feliciano Mendoza. La conferencia se
tituló La organización de bibliotecas en el salón de clases : selección
de materiales y preparación de los libros y ficheros. Estas
iniciativas de desarrollar mini-bibliotecas en los salones y escuelas del
Departamento de Instrucción Pública fueron esfuerzos para darle mayor
acceso a recursos bibliográficos a los niños.
Los cambios curriculares y los programas del Colegio de Pedagogía exigen
más y mejores facilidades, entre ellos una biblioteca más cómoda. Este
hecho implica reevaluar todo lo que se tiene y estudiar posibles
alternativas. Ya para el año 1968-69 la directora de la Colección Sellés,
la señora Carmen A. Balladares de Sabater estaría formando parte de un
comité de Reevaluación de la Biblioteca Sellés como dependencia del
Colegio de Pedagogía. Este comité es la antesala al proceso de evaluación
y eventual creación de lo que se conoce hoy como el Sistema de Bibliotecas
creado el 1ro de julio de 1981, del cual la Biblioteca Gerardo Sellés Solá
forma parte.
Ante las demandas de espacios y servicios debido al crecimiento
vertiginoso de la matrícula y a los ofrecimientos académicos, se considera
un nuevo edificio para el Colegio de Pedagogía. Para el año 1969-70 el
Dr. José A. Cáceres, Decano de la Facultad, indica en el informe anual que
se proyecta iniciar la construcción del nuevo edificio para el Colegio de
Pedagogía a fines del año 1971. Indica que los planes preliminares están
preparados y que los esbozos se sometieron a estudios por los distintos
departamentos, escuelas y dependencias.
Para lidiar con las justas demandas de espacio, durante el año académico
1970-71, las facilidades físicas de la Colección Sellés fueron ampliadas
con la anexión del salón de clases contigüo a la biblioteca. Esto
permitió una mejor distribución de las mesas en el área de lectura.
Transcurridos más de veinte años desde su fundación la colección Sellés y
su personal solicitaron al Centro de Investigaciones Pedagógicas, hoy
Centro de Investigaciones Educativas, que realizara un estudio de usuarios
de la biblioteca con el objetivo de evaluar los servicios que se ofrecen
para hacer proyecciones. Este es el primer estudio de uso de varios que
se han realizado en la biblioteca. Los hallazgos están basados en
estadísticas de uso de libros y asistencia para el año 1971-72.
Los años venideros quedan enmarcados en continuar ofreciendo servicios a
los usuarios, desarrollo de la colección y hacer los recursos accesibles a
los usuarios a través de la creación de índices. Es bajo la dirección de
la profesora Lina Bauzá de Morals que se estableció en forma sistemática
la orientación en el uso de la biblioteca y sus recursos. Entre los
servicios ofrecidos se incluía: orientación individual y grupal en la
utilización de recursos bibliotecarios, preparación de bibliografías para
uso de profesores y estudiantes, organización de exhibiciones y
facilidades para foto duplicado.
De
acuerdo a Informes Anuales del Colegio de Pedagogía, los años entre 1972
al 77 fueron años donde lo que compete a la biblioteca se circunscribe a
indicar estadísticas de uso y servicios. Se detecta consistentemente el
señalamiento de la necesidad de un lugar más espacioso para la
biblioteca. Todos sabemos que la gestión bibliotecológica trasciende las
estadísticas de uso y servicios. La aportación de los servicios
bibliotecarios a la formación de esta generación de estudiantes es parte
del resultado de los profesionales que hoy dirigen los destinos de este
país en los distintos ámbitos.
En 1977 se
inaugura el nuevo Edificio de Pedagogía, que luego pasa a ser el Edificio
Eugenio María de Hostos. Las facilidades de la Biblioteca Gerardo Sellés
Solá quedan ubicadas en el primer piso del edificio. El momento histórico
presenta grandes retos para los administradores en especial para la
directora de la Biblioteca, profesora Lina Bauzá de Morales. Su reto
mayor era ofrecer un servicio de excelencia y atemperar los ofrecimientos
de la facultad con los recursos bibliográficos actualizados y que
respaldaran el currículo.
Al principio
el espacio provisto para la biblioteca llenó las necesidades de los
usuarios, facultad y personal administrativo. Aún así, los cambios
curriculares, el crecimiento de la matrícula, los avances tecnológicos y
todo el proceso de evolución educativo ha exigido ajustes constantes.
Sobre todo el desarrollo de la colección ha evolucionado a un nivel que ha
exigido ser sumamente selectivo al recomendar recursos bibliográficos,
además de la necesidad de utilizar espacio de la sala de estudio para
depósito de libros.
Para estos
años el depósito de libros y recursos lo componía un espacio relativamente
pequeño con capacidad limitada. El resto del espacio lo ocupaba la sala
de estudio.
Al pasar
de los años la colección ha crecido para respaldar los programas que se
ofrecen en la Facultad de Educación. Este crecimiento ha impactado de
manera dramática el área destinada para depósito. Como consecuencia, hubo
que ubicar el depósito de libros en un área de la sala para poder
continuar su desarrollo. Hoy día prácticamente la Biblioteca Gerardo
Sellés Solá posee su colección bibliográfica en un área equivalente a la
mitad de su espacio disponible. El espacio restante corresponde a
oficinas administrativas y sala de estudio.

Desde sus
comienzos la Colección Sellés, perteneció administrativamente a la
Facultad de Pedagogía, ahora Facultad de Educación. Es por recomendación
de la Middle State Association que se establece lo que hoy conocemos como
el Sistema de Bibliotecas. En Circular Núm. 81-59 del 5 de junio de 1981,
el Rector Antonio Miró Montilla presenta las disposiciones para el
establecimiento del Sistema de Bibliotecas, donde el Recinto de Río
Piedras centraliza sus servicios bibliotecarios bajo un organismo que
estará adscrito al Decanato de Estudios. En el documento se indica que
formará parte integrante del mismo la Biblioteca General, la Colección
Gerardo Sellés Solá de la Facultad de Pedagogía, la Biblioteca de la
Facultad de Estudios Generales y la Biblioteca de la Escuela Graduada de
Administración de Empresas.
La creación
del Sistema de Bibliotecas trae grandes implicaciones administrativas,
presupuestarias y de índole funcional para la ya establecida Biblioteca
Gerardo Sellés Solá. La centralización de los recursos humanos y fiscales
así como la administración de los servicios técnicos significó un paso de
avance, sobre todo, el sistema cubriría todo lo concerniente a
presupuesto, servicios, facilidades, recursos humanos y materiales. Para
la Facultad de Educación esto significó una inyección presupuestaria, pues
ya no tenía que invertir en la biblioteca. Para la Biblioteca, como
institución, el contar con el aval de un sistema de bibliotecas como el
del Recinto de Río Piedras ha sido piedra angular sobre todo a la hora de
acreditaciones de la Facultad de Educación y sus programas.
A través de
los años la dicotomía de servir a una facultad a la que no se pertenece
administrativamente ha presentado retos para poder brindar el servicio de
excelencia acostumbrado. El Comité de Biblioteca desde sus orígenes se ha
mantenido como vínculo de comunicación con profesores y representantes de
los distintos departamentos. Además, los directores de la biblioteca son
parte del equipo directivo del (la) Decano (a) de la Facultad. El énfasis
en los últimos años ha sido precisamente retomar ese enlace con la
Facultad de Educación de forma tal que se vea a la Biblioteca Gerardo
Sellés Solá como parte integral de la Facultad de Educación,
independientemente de que administrativamente pertenece al Sistema de
Bibliotecas. Ese esfuerzo ha rendido grandes frutos ya que se ha
requerido la participación del Director de la Biblioteca en distintos
comités académicos de la Facultad. También han surgido distintas
iniciativas que toman en consideración la biblioteca, como por ejemplo:
Preparando los Maestros y Maestras del Mañana: Adiestramiento a Maestros
y Candidatos en la Integración y Uso de las Tecnologías en la Sala de
Clases. Esta es una propuesta de la Facultad de Educación que entre otras
cosas solicita la ubicación de 10 computadoras en la biblioteca.
Durante la
década del 80 al 90 la Biblioteca Gerardo Sellés Solá continúa su curso
normal de ofrecer sus servicios a una comunidad académica cambiante y a un
estudiantado con un perfil muy distinto a las pasadas décadas. El usuario
que utiliza los servicios bibliotecarios durante este período tiene que
dividir su tiempo en estudiar, trabajar, atender una familia y divertirse.
La profesora
Lina Bauzá de Morales dirigió la biblioteca hasta 1986. Para el año 1987
y luego de ser parte del equipo bibliotecario por varios años fue
designada a dirigir la biblioteca la profesora Alba Sánchez de Estébanez.
Ya en esta
década la tecnología había invadido todos los sectores de la economía de
Puerto Rico, y los servicios bibliotecarios no fueron la excepción. Para
el año 1985 el Sistema de Bibliotecas comienza su proyecto de
automatización en coordinación con la Administración Central de la
Universidad de Puerto Rico. Se selecciona NOTIS (Northwestern Online
Totaly Integrated System) como el sistema que dará acceso al catálogo del
Sistema Universitario de la Universidad de Puerto Rico, excluyendo al
Recinto Universitario de Mayagüez que utilizaba el Sistema Ariel.
El
proyecto de transformación y automatización ha sido uno lento por la
naturaleza de todo lo que implica. En el caso del Sistema de Bibliotecas
requirió un proyecto de registro retrospectivo porque había que integrar
todo el acervo bibliográfico existente. A estas condiciones se unió la
necesidad de una infraestructura para acceder al catálogo, lo que retrazó
la implantación del catálogo en línea en todo el Sistema de Bibliotecas.
Aunque ya se
habían iniciado los adiestramientos y las pruebas del Sistema NOTIS, no es
hasta 1983 que comienza a utilizarse.
El
programado NOTIS cumplió su función de acceso al catálogo en línea. Los
avances tecnológicos alertaron hacia sistemas más sofisticados montados
sobre otras plataformas que permitieron acceso a texto completo, enlaces y
con mayor rapidez.
Para el 4 de febrero de 1998 la compañía Ameritech y la Universidad de
Puerto Rico firman un contrato y se comienza parte del proceso de
implantación del programado Horizon. En agosto de 1999 ya el edificio
Lázaro tenía instalada la versión 5.1. En el caso específico de la
Biblioteca Gerardo Sellés Solá la implantación de esta versión tardó seis
meses adicionales ya que las facilidades del Edificio Eugenio María de
Hostos no tenían el cableado necesario para poder implantar el nuevo
sistema. En septiembre de 1999 se activan puertos, se asignan IP Adress y
se activa el programa Horizon y acceso a Internet. En el verano del 2000
se instala la versión 5.3 de Horizon y se comienza a dar acceso a las
bases de datos y el catálogo en línea. El programado Horizon consiste en
módulos que ejecutan distintas funciones bibliotecarias. Entre estas se
incluyen las de catalogación, circulación, adquisiciones, reserva de
profesores, publicaciones recibidas y catálogo en línea.
El
18 de septiembre de 1989 es una fecha que todos los puertorriqueños, no
olvidaremos. Ese día la isla de Puerto Rico recibió el azote del huracán
Hugo. Los daños fueron estimados en millones de dólares, tanto para el
sector agrícola, avícola y manufacturero. La Universidad de Puerto Rico
también recibió el embate del huracán y como consecuencia de sus efectos
la Biblioteca Gerardo Sellés Solá fue impactada con grandes daños en su
estructura física y su colección. Debido a la inundación del segundo piso
del Edificio Eugenio María de Hostos, todo el plafón acústico de la
biblioteca se desprendió, las filtraciones de agua ocasionaron daño
irreparable en la colección, ya que hubo lugares donde no se pudo rescatar
ni un solo libro. La biblioteca estuvo cerrada al público hasta el 9 de
octubre cuando se comenzó a dar servicio limitado y cumplir con los
compromisos académicos del primer semestre 1989-90. La mayor parte de la
colección pudo ser rescatada con un tratamiento de secado y limpieza. Se
perdieron 1,420 recursos, imposibles de rescatar debido al estado en que
quedaron.
La
experiencia de Hugo resultó muy aleccionadora para todos los que laboramos
en lugares susceptibles a inundaciones. A tales efectos se han
desarrollado planes de contingencia y se toman todas las medidas
necesarias para proteger nuestro acervo bibliográfico. Es por eso que
continuamente hemos estado señalando todos los problemas que se han vivido
en los pasados años a causa de inundaciones de pisos sobre las
bibliotecas, movimientos de agua en los pasillos y descuido de los
usuarios en baños y facilidades sobre la biblioteca. Un problema real que
está amenazando continuamente la colección de la Biblioteca Gerardo Sellés
Solá son las filtraciones ocasionadas por la manejadora de aire del quinto
piso. Esta situación se ha señalado durante los últimos 15 años.
El 31 de diciembre de 1998 la profesora Alba Sánchez de
Estébanez se acogió a los beneficios de jubilación luego de más de 30 años
al servicio público en la Universidad. El 18 de enero de 1999, el
Director del Sistema de Bibliotecas, doctor Jorge Encarnación, nombra al
doctor Carlos Torres Berríos, director de la Biblioteca Gerardo Sellés
Solá.

Los años 90, al igual que las pasadas décadas, fueron la antesala a
grandes retos para la educación que aspiramos a todos los niveles. Es
precisamente ese cambio lo que ha provocado lo que Hostos llamó la “nueva
conciencia.” La biblioteca en su rol proactivo ha sido protagonista en
esos retos. Martínez (2000) lo expresa como “la concepción del ideal del
hombre completo es ser armonía viviente de todas nuestras facultades y
capacidades donde la razón, el sentimiento y la voluntad son movidos por
una verdadera conciencia que dirige nuestra existencia a la realización de
grandes actos que distinguen y ennoblecen a la humanidad.” La biblioteca
ha trascendido y más allá de su función de adquirir, preservar y facilitar
acceso a recursos informativos, más allá de facilitar instrumentos de
control bibliográfico, impresos como electrónicos, asume la
responsabilidad de enseñar a los usuarios el manejo óptimo de esos
instrumentos para desarrollar las destrezas de evaluar y criticar la
información de forma tal que pueda construir nuevo conocimiento.
La
Biblioteca Gerardo Sellés Solá se ha insertado de manera activa en estos
nuevos retos y se perfila como baluarte en el desarrollo de destrezas de
información con un programa de instrucción al usuario activo, y con una
misión de servicio de excelencia dirigida a sus usuarios.
La
década del 90 trae grandes cambios al perfil de nuestros estudiantes. No
tenemos un estudiante a tarea completa. Por el contrario, la Universidad
sirve a una diversidad de estudiantes con otras prioridades a parte de
estudiar. Este hecho impacta todos los servicios que ofrece la
Universidad, especialmente los bibliotecarios. Conjuntamente con ese
perfil e impacto, podemos señalar la tecnología, específicamente el uso de
las computadoras. De aquí que el Sistema de Bibliotecas se ha insertado
en las nuevas tendencias tecnológicas para atemperar, de alguna manera,
las demandas del servicio con las corrientes y avances tecnológicos. A
estos fines podemos decir que la biblioteca también ha evolucionado dentro
de ese nuevo paradigma. Los formatos en CD-ROM, texto completo, sistemas
de catálogo en línea, así como el acceso a bases de datos e Internet son
parte integral de los servicios que ofrecemos. El concepto de biblioteca
como un lugar con anaqueles para guardar libros es cosa del pasado, nos
dirigimos a la biblioteca sin paredes, o sea la biblioteca virtual.
Tal vez la
palabra que mejor describe los planes y proyecciones futuras es la acción
proactiva. Estamos en contínua ebullición y esto nos lleva a un análisis
reflexivo sobre nuestra evolución. Nuestro norte es el servicio, nuestros
usuarios han sido, son y serán nuestra razón de ser. La Biblioteca
Gerardo Sellés Solá como institución académica se encamina con pasos
firmes a contribuir al desarrollo de la comunidad de aprendizaje en el
Recinto de Río Piedras.

Personal
En sus
comienzos la Colección Sellés contaba con una bibliotecaria, la Sra. María
Valldejuli Duprey. Para el año 1958 comenzó a trabajar el señor. Rafael
Meléndez. Luego a medida que la colección fue creciendo se necesitó la
ayuda de otro personal y de estudiantes asistentes que colaboraban en
tareas cotidianas en la biblioteca.
Correspondió a la señora Valldejuli y al señor. Meléndez la organización
de la colección una vez que ésta fue trasladada del segundo piso del
Edificio Hostos al segundo piso del Edificio Osuna, a principios de los
años 60. En el año 1963 la Sra. María Valldejuli Duprey se acoge a los
beneficios de jubilación y pasa a dirigir la biblioteca la Sra. Carmen A.
Balladares de
Sabater. En 1971 la profesora Lina Bauzá de Morales comienza a dirigir la
colección hasta el año 1986. En el año 1987 la profesora Alba Sánchez de
Estébanez dirige la biblioteca hasta finales del año 1998. El Dr. Carlos
Torres Berríos fue nombrado director de la biblioteca en enero de 1999.
A
través de su historia han desfilado una cantidad de empleados, estudiantes
asistentes y directores por la Biblioteca Gerardo Sellés Solá. La
diferencia la han hecho este grupo de excelentes seres humanos que con
dedicación y empeño se han encargado de darle continuidad a los ideales y
sueños de aquellos que forjaron la idea de cristalizar una biblioteca para
la Facultad de Pedagogía, hoy Facultad de Educación. A esos compañeros
que con su trabajo y esmero contribuyeron a hacer la historia desde sus
inicios les decimos que su gesta perdura.
Otro dato que
tenemos que indicar es el apoyo secretarial. En su origen y trayectoria
siempre se han realizado trabajos clericales y secretariales en la
biblioteca. No es hasta el año 1983 que se nombra a la Sra. Jeanette Plá
Méndez a realizar tareas secretariales. La señora Plá es la única
secretaria que ha ocupado este puesto desde su ingreso hasta el presente.

Directores(as) de la Biblioteca
Gerardo Sellés Solá
desde sus inicios hasta el presente
María
Valldejuli Duprey, 1946-1963
Bajo su
dirección se fundó la Colección Sellés y se sentaron las bases de lo que
es hoy la Biblioteca Gerardo Sellés Solá.
Carmen A.
Balladares de Sabater, 1963 al 1970 aproximadamente
Lina Bauzá de
Morales, agosto 1971 a febrero 1986
Alba Sánchez
de Estébanez, febrero 1987 a diciembre 1998
Carlos
Torres Berríos, enero 1999 al presente

Personal*
María
Valldejuli Duprey - Directora 1948-63
Rafael Meléndez Morales
Tharsis D. Colón
Carmen A.
Balladares de Sabater - Directora 1964-70 aproximadamente
Rafael Meléndez Morales
Lina Bauzá de Morales
Carmen Lillian Busquets
Alba Sánchez de Estébanez
Lina Bauza de
Morales - Directora 1971-86
Alba Sánchez de Estébanez
Carmen Lillian Busquets
María Magdalena Arce de Llorente
Nancy Fonseca
Rafael Meléndez Morales
David González Figueroa
Sylvia Solá
Madeline Ortiz
María Teresa Chávez
Jeanette Plá
Méndez - Secretaria
Alba Sánchez
de Estébanez - Directora 1987-98
Bethel Rodríguez
María Santos Sánchez
Elba Sánchez Valldejuli
María Libertad Serrano
David González Figueroa
Ana Rosa Cordero Agosto
Raúl Matos Díaz
Gloria Negrón Dones
Ana González
Carlos Torres Berríos
María Magdalena Arce de Llorente
Jeanette Plá
Méndez-Secretaria
Carlos Torres
Berríos - Director 1999 al presente
Marisol Gutiérrez
María Santos Sánchez
Raúl Matos Díaz
Gloria Negrón Dones
Jeanette Plá Méndez-Secretaria
*Esta
lista se preparó basada en los archivos de la época, cualquier omisión es
involuntaria, o por no tener la información disponible. Reconocemos
también la aportación de una gran cantidad de Estudiantes Asistentes
durante todos los años de servicio de la Biblioteca Gerardo Sellés Solá
desde su fundación hasta el presente.
