Prof. Roy Kavetsky • kavetart@yahoo.com
Departamento de Artes, Tecnologías e Innovaciones • Facultad de Educación
Marco conceptual
Visualizo la pintura mural como un proyecto educacional a manera de foro. La pared o el muro donde está contemplada soporte de la pintura mural y toda la estructura general- es parte del andamiaje. La pared o el muro no es algo en blanco”-no es un espacio vacío, pues se tienen tachaduras, manchas, letras, marcas, ralladuras y toda clase de mapas o lecturas visuales- resultado de las cascaduras que el tiempo y las acciones anónimas impartieron sobre su espacio- deben ser consideradas como elementos inertes, participes de proceso reflexivo. Son consustanciales a la naturaleza creativa activa y formativa del mural por cuanto embarga el interés individual y colectivo que requerirá un esfuerzo dinámico de colaboración colectiva y participativa. Por lo tanto, la pared, el edificio y los espacios arquitectónicos que rodean el lugar sirven de entorno contextual y estructural muy importantes y necesarios para establecer una experiencia formativa educativa de enseñanza-aprendizaje.
Para el logro del mural, se toman en cuenta los recursos, las necesidades y los intereses de la comunidad y sus espacios vivenciales. Se exploran todas las posibilidades, se analiza a fondo-se investigan- los recursos, aspectos artísticos, técnicos y materiales; las implicaciones culturales, artísticas e históricas, y se determina la viabilidad y funcionalidad del proyecto. Si los elementos considerados se sostienen el conocimiento del especialista (experto muralista o autor de la obra), entonces los elementos implícitos en la obra mural pueden realizarse con la mejor expectativa de logro y éxito. Es necesario reflexionar aspectos temáticos y de contenido tomando en cuenta los intereses, el trasfondo socio cultural, aspiraciones y valores sociales que conforman la obra.
Visualizamos instrumentos de baja tecnología como el lápiz y los pinceles como herramientas del artista plástico tradicional pero los recursos de alta tecnología, como el computador ya son consideradas una más amplia expresión de las artes visuales.: instalaciones, videos, fotografías y combinaciones de estas mas son parte instrumental de la tecnología contemporánea que se han incorporado a las artes para realizar y estudiar los espacios, seleccionar colores y proyectar el diseño mural. Digitalizar la pared fotográficamente y entrar la información como elemento del entorno de la arquitectura y las áreas verdes s ya parte integral de los procesos investigativos aplicables a la creación artística. El uso de estos procesos para crear un foro o espacio cibernético para el desarrollo, la promoción y el auspicio de nuevas formas y metodologías para la educación y enseñanza-y creación- parece un paso lógico y necesario.
Aquella pared “vacía”, marcada por huellas irreconocibles se torna en una nueva visón. El computador aumenta las posibilidades de explorar alternativas. Permite concretizar ideas abstractas llevarlas empíricamente al monitor, de allí al papel y finalmente plasmarlas en la pared. El mural se percibe como comunicación visual- de valor colectivo e individual que promueve y sostiene el aprendizaje comunitario. El muralista hace uso de la tecnología para considerar el desarrollo cognitivo y ver el concepto estructural de la obra. Necesita usar la tecnología en la etapa procesal de la actividad creadora. Conceptuar es parte del marco teórico y formativo de la obra, pero, también es estructural y práctico pues forma parte de la totalidad del proceso desde su concepción, durante el desarrollo hasta la terminación del mural. Aún así los efectos causados por la obra plasmada no terminan allí, pues ella comunica pensamientos, ideas vivencias, actitudes, emociones que transforman, educan y producen en los individuos y en la comunidad cambios. Es una visualización provocada por una intención que dará unos resultados concretos. Es un diálogo visual, empírico conducido por la reflexión y por la intuición que resulta en una experiencia activa y significativa. Es un aprendizaje que produce cambios sustanciales en el individuo donde participa activamente el muralista y también el espectador quien aprecia pasivamente. Es un proceso de autocrítica, de reflexión y análisis producto de un ambiente activo y contextual auténtico. Es una experiencia que instiga reevaluar todo conocimiento previo, que facilita construir conocimiento nuevo y que provoca revisar paradigmas viejos ante los nuevos a la vez que fortalece conceptos, valores, tradicionales y no tradicionales para abrir actitudes positivas e innovadoras para la sociedad.
Por ello visualizo este Marco Conceptual como un mural- una obra auténtica, dinámica y creadora. Una idea, un concepto que nos permite explorar, compartir experiencias y conocimiento y llevar éstas al desarrollo del aprendizaje profundo apoyado por el uso de la tecnología en un entorno presencial, como herramienta innovadora de la enseñanza dentro espacio tanto virtual como cibernético.






